lunes, 1 de diciembre de 2014

Una gripe llamada “Gamarra”

Por: Danitza Castillo Solari


Hablar del desorden de Gamarra es hablar de la cantidad de veces que nos ha dado gripe a  lo largo de nuestra vida. Se puede solucionar, pero sabes que en algún momento volverá el problema, como si fuese parte de su estado natural. Desgraciadamente, la falta de mano dura en las leyes y la rebeldía de los comerciantes informales, se convierte en un hecho prácticamente imposible de remediar.

El Ministro del Interior, Daniel Urresti pretende ser el antídoto de esta situación, pero si los mismos comerciantes ven que su gestión se está volviendo un circo, es poco probable que haya un acuerdo razonable para un cambio de su parte.

El caos y la informalidad se apoderaron de las 44 cuadras del emporio comercial de Gamarra. Bastaba pasear por sus calles para darnos cuenta de la cantidad de ambulantes que invadían pistas y veredas, convirtiéndolo en un lugar de riesgo latente.

Los vendedores ambulantes fueron notificados previamente al desalojo, sin embargo, hicieron caso omiso y quisieron imponer su ley en las calles. Llegó el día en que la policía tomó la marcha y cerca de 10 mil vendedores informales fueron desalojados de sus puestos de las diez primeras cuadras de la Av. Aviación, en la Victoria. La finalidad era facilitar el tránsito vehicular y peatonal en la vía y el acceso a la estación Gamarra de la línea 1 del tren eléctrico.’

El enfrentamiento

Cerca de 800 agentes interceptaron las calles para llevar a cabo el desalojo. Fue todo un caos. Los vendedores prodigados de palos, bolsas de basura y piedras, defendían su lugar de trabajo protestando que los dejen trabajar. La violencia se desató en la cuadra 8 de gamarra.
‘’Los ambulantes serían desalojados antes del 15 de noviembre, para limpiar y pintar y recuperar todo lo perdido’’ Ministro del interior Daniel Urresti.
Estamos perdiendo el mismo sentido de ir a gamarra, se volvió una manifestación una especie de acumulación de gente que no podía desplazarse con comodidad, con la tranquilidad de que no terminarás golpeada o que te empujen y hasta robada porque sí, así como iban las cosas la galería se estaba llenando de delincuentes que se hacían pasar como vendedores o jaladores para las tiendas.


Ambulantes se defienden de los policías para no ser desalojados





Continúan en las calles

Si bien hoy en día se está tratando de erradicar este problema para una mayor tranquilidad y seguridad de los clientes, hay quienes por pasarse de vivos esperan a que los agentes de la policía y de la municipalidad de la Victoria se retiren para volver a seguir con sus ventas, y así burlarse de las autoridades quitándole gran porcentaje de ventas a los vendedores formales siendo el 60% por los vendedores ambulantes quienes compran a los vendedores formales de gamarra para venderlos luego en la calle.

Fechas navideñas

Estas fechas se convierten en favoritas. Los ambulantes tratan de aprovechar al máximo la gran afluencia de personas para vender la mayor cantidad posible de mercadería, a precios más económicos que en las tiendas de Gamarra. Pero, ¿acaso no somos nosotros quienes apoyamos esta informalidad? El asunto pasa también por una conciencia colectiva, de no apoyar la informalidad.
“Hace unas semanas, antes del desalojo, fui a Gamarra y pude ser espectadora de cómo el mismo personal de Serenazgo compraba a los ambulantes. Parecía una burla. Exigen respetar una  ley que ni ellos mismos cumplen”, refiere una vecina de la comuna. Así estamos. Hecha la ley, hecha la trampa.





Gamarra el Emporio de los Ambulantes

Comerciantes de Gamarra
En la actualidad en todo lima encontramos siempre ambulantes pero en el centro de lima y sobre todo en todo el emporio del centro comerciales de Mesa Redonda encontramos con frecuencias este tipo de comerciantes que no cuenta con permiso siendo una amenaza para la gente que acude a este lugar, además causan molestias a las tiendas aledañas.

El distrito de la victoria se está viendo en el ojo de la tormenta al comunicarse que hoy se vence el plazo en que los ambulantes del emporio de gamarra deben retirarse, sin embargo esta noticia ha sido tomada de forma delincuencial causando disturbios saqueos robos a todo las personas que se encuentran a los alrededores del emporio de gamarra. Los más perjudicados antes esta disposición son los comerciantes. Esta disposición ha sido dada de forma que se pueda evitar un accidente similar a los que paso años atrás con mesa redonda en donde hubo una serie de afectados.

Diógenes Alva, de 67 años es el empresario dirigente de las tiendas de gamarra, quien  está en contra de toda la venta ilegal de productos. Ya que afecta la venta de los empresarios ubicados en las diversas galerías. Por lo cual se solicitó una reubicación de estos vendedores para que no perjudiquen el negocio de los comerciantes.


La reubicación se realizó a iniciativa de un grupo de ambulantes liderados por Bibiano Soncco Carcausto, un vendedor informal que junto a otros compañeros formaron una asociación con el objetivo de dejar las calles de Gamarra y trabajar legalmente. Gracias a esto se puede observar una mejora en cuanto al orden de estas calles.





Las moscas de la fruta

Por Cristina Quiroga



La semana pasada me fui al centro de Lima y me di con la sorpresa de encontrarme con muchos más ambulantes de los que recordaba, que ofrecían desde audífonos hasta frutas de estación para engañar el hambre. Me sorprendí, pero más me dio qué pensar: ¿Es que acaso no hay oportunidades?

Cada una de las personas que se sienta en la calle a vender lo que puede tiene una historia desgarradora digna de la atención de entidades caritativas. Y considero que es completamente válido que se busque sobrevivir por todos los medios y de una manera honrada. Sin embargo, y como en todo, existen límites que los ambulantes deben comprender, y estos se hallan en el momento en que empiezan a generar desorden y malestar entre las personas que han trabajado duramente por años para tener su local con todas las de la ley, y nosotros, los transeúntes.

La medida de Urresti de reubicarlos progresivamente debería darse de esa manera, progresiva, y no mandando efectivos a espantarlos como mosquitas de la fruta. Creo que es posible la formalización de los ambulantes, como lo han venido demostrando un grupo de ellos, pero por el momento no es suficiente. El asunto está en darles más facilidades para su regularización, reubicación, y sobre todo, de manera pacífica y controlada. Las mosquitas se hacen resistentes al insecticida y hay que utilizar métodos más inteligentes que la fuerza.

El diálogo y la organización son lo primero a lo que deberían llamar las autoridades. Esa nueva ventana es la que podrá guiar el camino de las nuevas moscas de la fruta que, sin duda, vendrán más adelante, y que podrán ver que tienen más alternativas que pulular alrededor de una manzana. Porque comerciantes ambulatorios siempre existirán.